Tu contador lo preparó.
Es hora de entenderlo.
La mayoría de los dueños de negocio reciben sus estados financieros una vez al año, los guardan en un cajón y siguen manejando la empresa por sensación. Nosotros cambiamos eso — en tres sesiones concretas.
El balance llega. Después va al cajón.
Construiste un negocio. Manejás personas, clientes, proveedores y caja — todo al mismo tiempo. Pero una vez al año, tu contador te manda un documento lleno de términos que no conocés, y asentís con la cabeza para no parecer desinformado.
Ese documento tiene todo lo que necesitás para tomar mejores decisiones. El problema no es tu inteligencia — es que nadie te explicó nunca qué significan esas páginas para tu negocio en particular.
Tres estados. Tres sesiones. Un panorama claro.
Cada sesión se enfoca en un documento financiero. Al final, vas a entender cómo se relacionan entre sí — y qué te están diciendo realmente.
Balance General
Entendé qué tiene y qué debe tu negocio en un momento determinado. Aprendé a identificar las cuentas principales, detectar señales de alerta y leer la estructura de la posición financiera de tu empresa.
Estado de Resultados
Mirá adónde va tu facturación y qué queda como ganancia real. Distinguí entre margen bruto y resultado neto, y entendé por qué una empresa rentable puede quedarse sin efectivo.
Flujo de Efectivo
Seguí el movimiento real del dinero en tu negocio. Entendé por qué el flujo de caja es diferente a la ganancia, y aprendé a reconocer las señales que importan para la operación diaria.
Preguntas para Tu Contador
Salís con una lista concreta de preguntas para hacerle cuando los números no cierran o cuando querés entender una línea específica. Construí una relación más productiva con tu asesor contable.
Tres sesiones, tus números reales.
Cada sesión está diseñada para ser práctica. Traés tus estados financieros reales y los leemos juntos — sin ejemplos genéricos, sin empresas hipotéticas.
Práctico, enfocado, con tus manos en la masa.
Sesiones en grupos pequeños donde cada participante trabaja con sus propios documentos financieros. El aprendizaje ocurre a través de ejemplos reales — los tuyos.
Pensado para dueños, no para contadores.
Este programa está diseñado para dueños y directivos que ya tienen un contador — y quieren entender lo que ese contador les está diciendo.